Un mundo de diferencias
A medida que nuestro mundo se torna cada vez más diverso, debemos ayudar a nuestros hijos a relacionarse con personas de razas, grupos, creencias y orígenes diferentes. “Diversidad” significa “variedad”, es decir, se refiere al amplio espectro de diferencias entre las personas y las culturas.
Sea un modelo positivo
Los niños perciben las actitudes y los prejuicios de su familia, amigos y personas que los cuidan desde una edad muy temprana.
■ ¿Cuán cómodo se siente usted con personas de diferentes razas, culturas o creencias? ¿Y con respecto a las personas con discapacidades?
■ ¿Cuán cómodo se siente usted al conversar sobre las diferencias en las creencias religiosas o en las prácticas de crianza de otras familias?
■ ¿Qué sabe usted acerca de otras culturas, del porqué de sus costumbres? ¿De qué manera podría aprender más?
La conciencia y el conocimiento son habilidades que podemos utilizar para respetar y apreciar la diversidad.
Los niños son nuestros mejores maestros
Los niños nos brindan oportunidades maravillosas para debatir la diversidad porque ellos formulan en forma directa muchas preguntas.
“¿Por qué el cabello de esa niña es tan rizado?” “¿Por qué tiene ese niño la piel tan oscura?” “¿Por qué esa señora usa esa ropa tan extravagante?”
Notar las diferencias es natural; ello sólo se transforma en un problema si se asocia un valor negativo a la diferencia.
Puede usar las preguntas de los niños y los incidentes que suceden durante el día como un apuntador para hablar sobre las diferencias y sobre lo importante que es para los niños actuar en forma justa y cariñosa en su trato con los demás.
¿Cómo se enseña el respeto a los niños?
■ Ayude a los niños a sentirse bien acerca de ellos mismos. Los niños que tienen una imagen pobre de sí mismos tienen mayor propensión a desarrollar prejuicios. Aliéntelos a que vean las fortalezas en sí mismos y en los otros.
■ Hable sobre los “estereotipos”; los juicios de valor que se realizan sobre otra persona, sobre la base de su apariencia física o herencia cultural. Explique lo injustos que son dichos juicios de valor.
■ Analice cualquier incidente doloroso que pueda ocurrir. Deje que los niños encuentren las soluciones. Aliente a los niños a que piensen cómo se puede estar sintiendo la otra persona.
■ Haga que la regla “no burlarse y no usar apodos” sea una norma firme. Los niños necesitan aprender que puede resultar doloroso usar esas palabras. Despreciar a otros o herir los sentimientos de otras personas no ayuda a que los niños se sientan mejor sobre ellos mismos.
Proporcione un entorno culturalmente diverso
Una forma de celebrar la diversidad es literalmente hacer de ella el entorno para las actividades de todos los días.
■ Proporcione libros que muestren una amplia variedad de personas en el trabajo y disfrutando del tiempo libre. Elija imágenes que muestren un equilibrio entre hombres y mujeres que realizan trabajos similares, e incluya personas con discapacidades.
■ Brinde muñecas(os), en especial bebés para que los niños cuiden, que tengan diferentes colores de piel y de cabello.
■ Ofrezca disfraces y elementos que sirvan para la personificación teatral, que representen tanto lo masculino como lo femenino y un equilibrio de culturas.
■ Disfrute las celebraciones étnicas, el arte, la comida y la música de diferentes culturas. Ponga música de diferentes culturas y deje que los niños bailen y canten. Haga que el aprecio por los estilos individuales y las diferencias culturales sean parte de la rutina diaria.
Cuando se celebra la diversidad todos los días de muchas formas diferentes, los niños ven las diferencias como “nada del otro mundo” o como una oportunidad para apreciar y conocer algo nuevo de los demás.
A medida que nuestro mundo se torna cada vez más diverso, debemos ayudar a nuestros hijos a relacionarse con personas de razas, grupos, creencias y orígenes diferentes. “Diversidad” significa “variedad”, es decir, se refiere al amplio espectro de diferencias entre las personas y las culturas.
Sea un modelo positivo
Los niños perciben las actitudes y los prejuicios de su familia, amigos y personas que los cuidan desde una edad muy temprana.
■ ¿Cuán cómodo se siente usted con personas de diferentes razas, culturas o creencias? ¿Y con respecto a las personas con discapacidades?
■ ¿Cuán cómodo se siente usted al conversar sobre las diferencias en las creencias religiosas o en las prácticas de crianza de otras familias?
■ ¿Qué sabe usted acerca de otras culturas, del porqué de sus costumbres? ¿De qué manera podría aprender más?
La conciencia y el conocimiento son habilidades que podemos utilizar para respetar y apreciar la diversidad.
Los niños son nuestros mejores maestros
Los niños nos brindan oportunidades maravillosas para debatir la diversidad porque ellos formulan en forma directa muchas preguntas.
“¿Por qué el cabello de esa niña es tan rizado?” “¿Por qué tiene ese niño la piel tan oscura?” “¿Por qué esa señora usa esa ropa tan extravagante?”
Notar las diferencias es natural; ello sólo se transforma en un problema si se asocia un valor negativo a la diferencia.
Puede usar las preguntas de los niños y los incidentes que suceden durante el día como un apuntador para hablar sobre las diferencias y sobre lo importante que es para los niños actuar en forma justa y cariñosa en su trato con los demás.
¿Cómo se enseña el respeto a los niños?
■ Ayude a los niños a sentirse bien acerca de ellos mismos. Los niños que tienen una imagen pobre de sí mismos tienen mayor propensión a desarrollar prejuicios. Aliéntelos a que vean las fortalezas en sí mismos y en los otros.
■ Hable sobre los “estereotipos”; los juicios de valor que se realizan sobre otra persona, sobre la base de su apariencia física o herencia cultural. Explique lo injustos que son dichos juicios de valor.
■ Analice cualquier incidente doloroso que pueda ocurrir. Deje que los niños encuentren las soluciones. Aliente a los niños a que piensen cómo se puede estar sintiendo la otra persona.
■ Haga que la regla “no burlarse y no usar apodos” sea una norma firme. Los niños necesitan aprender que puede resultar doloroso usar esas palabras. Despreciar a otros o herir los sentimientos de otras personas no ayuda a que los niños se sientan mejor sobre ellos mismos.
Proporcione un entorno culturalmente diverso
Una forma de celebrar la diversidad es literalmente hacer de ella el entorno para las actividades de todos los días.
■ Proporcione libros que muestren una amplia variedad de personas en el trabajo y disfrutando del tiempo libre. Elija imágenes que muestren un equilibrio entre hombres y mujeres que realizan trabajos similares, e incluya personas con discapacidades.
■ Brinde muñecas(os), en especial bebés para que los niños cuiden, que tengan diferentes colores de piel y de cabello.
■ Ofrezca disfraces y elementos que sirvan para la personificación teatral, que representen tanto lo masculino como lo femenino y un equilibrio de culturas.
■ Disfrute las celebraciones étnicas, el arte, la comida y la música de diferentes culturas. Ponga música de diferentes culturas y deje que los niños bailen y canten. Haga que el aprecio por los estilos individuales y las diferencias culturales sean parte de la rutina diaria.
Cuando se celebra la diversidad todos los días de muchas formas diferentes, los niños ven las diferencias como “nada del otro mundo” o como una oportunidad para apreciar y conocer algo nuevo de los demás.
Tomado de Horikoshi, W.C. (1993)
Celebrar la diversidad: oponerse al prejuicio

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