lunes, 26 de abril de 2010

AUTOESTIMA Y EL APRENDIZAJE

La autoestima es una herramienta que juega un papel primordial en el proceso de desarrollo personal de cualquier individuo. Como la palabra lo indica, la autoestima “es cuánto me estimo a mí mismo, es el concepto y la evaluación que tengo sobre mí”. En el caso del área académica implica la evaluación que el niño se hace como estudiante, el grado de satisfacción con su rendimiento académico ante sí mismo y ante el grupo.
En el proceso de adquisición de conocimientos académicos se requiere de autoestima para aprender. Se ha comprobado que cuando un niño se siente bien consigo mismo, estará más motivado para trabajar en su propio beneficio escolar.
Los padres están en la labor de ayudar a sus hijos a fortalecer su autoestima y brindarles un ambiente optimista, acogedor, lleno de sueños, cuya filosofía de vida sea constructiva y de motivación al logro ante la vida en general. Los niños construyen gran parte de su autodefinición a partir de la cultura familiar. ¡Recuerde que estamos educando en positivo!
El psicólogo norteamericano Williams James expresó muy sabiamente una especie de formula matemática en donde decía que “la autoestima es igual a la relación entre el logro y la aspiración”.
Cuando un niño se estima poco a sí mismo y enfrenta un bajo desempeño escolar, tiende a “autocastigarse” con ideas de pobre valor hacia su persona: “yo no sirvo... todos mis compañeros pueden más... no soy tan bueno como.... no vale la pena estudiar....”.
Ante esta percepción distorsionada que se elabora de sí mismo, se hace necesario que los padres lo apoyen en su proceso de desmitificación de ideas desvalorativas, acompañarlo en el proceso de búsqueda de los recursos personales, para que cuando esté en la escuela sea capaz de expresarse, de explicarse, de preguntar y de enfrentar de la mejor manera al maestro. Esto le facilitará el proceso de aprendizaje ya que en el caso de un niño que simplemente conserva su silencio por no sentirse seguro, puede sacrificar estas oportunidades y llegar a casa con muchas dudas sobre los temas impartidos.
También es importante la autoestima de cada uno de los integrantes del hogar, para obtener una familia que logre manejar con éxito la aceptación, las emociones, el pensamiento, las expectativas y el estrés. Esta referencia externa le permitirá al niño trabajar en la búsqueda de sus metas y construir una imagen positiva como persona y como estudiante.
Hágale ser responsable de sus errores sin emitir juicios de valor; sepa que su hijo tendrá derecho a etapas de ensayo y error en el proceso de aprendizaje. La aprobación o desaprobación que los padres generan es de gran importancia para él. ¡Fomente el uso de las críticas constructivas en cuanto al proceso escolar de su hijo!
Enseñe a su hijo a manejar su propia autoestima, a no aceptar que los juicios de otros ni las calificaciones escolares, definan la apreciación que él tiene de sí mismo.
Recuerde que una familia que cuenta con una cultura de bienestar familiar está formando un hijo con una autoestima positiva, mantendrá la actitud de “yo puedo hacerlo”; asumirá la responsabilidad de elegir y aprender (yo quiero hacerlo); le dará un gran valor a la perseverancia (yo pude hacerlo).
Los niños nos dan una oportunidad única para revisarnos y mejorar. Quizá la invitación inicial podría empezar por valorar la propia estima como padres para así aprender a cuidarla, y luego enseñar a sus hijos el autocuidado como persona y estudiante y permitir que vivencie el proceso de aprendizaje escolar con alegría y entusiasmo siempre con un sentido de seguridad, de identidad, de pertenencia, de propósito y de competencia personal.
Tomado de:
Giugni Verónica. “La autoestima y el aprendizaje”.
Zaldívar Agustina María y Zorraquín Victoria “Educando niños para la vida: la autoestima en el aula y en la escuela”

No hay comentarios: